El Diputado del partido Likud, Silván Shalom, explicó a la radio pública, Para evitar la guerra “es necesario enviar mensajes que aseguren al Gobierno del Presidente Bashir Asad que Israel no tiene intenciones de atacar a Siria”. También advirtió al gobierno que es necesario tranquilizar al vecino país.
”Israel debe actual en la arena internacional para reducir la tensión que está creciendo”, dijo el Diputado Shalom. El Gobierno debe intentarlo por medio de Rusia, aliada de Siria, y por medio de países árabes moderados como Egipto y Jordania, que suscribieron tratados de paz con Israel en 1979 y 1994, respectivamente.
Junto con esto, Israel debe prepararse con la mayor seriedad ante las amenazas de guerra de Siria para no se sorprendidos como ocurrió durante la “guerra de Yom Kipur” o “Ramadán”, agregó.
“Debemos estar preparados siempre” para el caso que Israel, que ocupa desde hace cuarenta años la meseta siria del Golán, “Y ya lo estamos dentro del marco de nuestras posibilidades”, declaró ayer el Presidente Asad al matutino kuweití Al Anba.
Analistas israelíes consideran posible una ofensiva militar de Siria en base a los resultados de la reciente guerra de Israel contra la guerrilla libanesa del Partido de Dios (Hezbalá, que logró disparar cerca de 4.000 cohetes contra civiles en Israel, lo que cambió la concepción de la defensa para futuras contiendas.
Siria, cuyo poderío militar es menor que el de Israel, cuenta con misiles tierra-tierra capaces de llegar a todo punto de este país.
También el Ministro sirio de Información, Mohsen Balal, dijo a la cadena árabe de televisión Al Jazzera, al cumplirse esta semana el 33 aniversario de esa guerra de Ramadán, que “Siria hace planes para afrontar cualquier posibilidad y toda intención israelí (de atacar a su país), lo cual es natural pues no se puede confiar en Israel”.
Desde hace meses, en distintas ocasiones, el Presidente sirio ofreció a Israel por medio de declaraciones a la prensa reanudar las negociaciones de paz, que deben comprender la devolución del macizo basáltico del Golán, que Israel conquistó en la guerra de 1967, y donde actualmente hay 33 prósperos asentamientos judíos.
Asad, simultáneamente, amenazó en esas declaraciones de optar por una solución de fuerza para recuperar el Golán si Israel rechazara la propuesta de volver a negociar su devolución, y la paz.
“Mientras yo sea Primer Ministro, nunca cederá el Golán”, declaró recientemente el Primer Ministro israelí Ehud Olmert, quien rechazó la reanudación de las negociaciones con Siria, contactos que comenzaron tras la Conferencia de Madrid de 1991, siguieron con diversos altibajos, y que están interrumpidas desde 1999.
El principal argumento de Olmert, y de su segundo, Simón Peres, para rechazar la propuesta de Siria es que “ampara en su territorio a las principales organizaciones terroristas palestinas, entre ellas al liderato del Movimiento de la Resistencia Islámica (Hamas)”.
El Diputado israelí Yosi Beilin, líder del frente pacifista Meretz, atacó duramente a Olmert en declaraciones esta mañana a la radio pública. “Es una falta de responsabilidad política de primer grado pues la paz con Siria implicará un cambio estratégico en relación con Irán, Líbano, y también respecto de los palestinos”.
Según lo declarado por Asad al diario Al-Anba, el 80 por ciento de los problemas del conflicto entre ambos países se resolvieron -aparente alusión a ofrecimientos de anteriores gobierno israelíes de devolver prácticamente todo el Golán a cambio de “arreglos de seguridad”-, y que sólo resta solucionar 'asuntos fáciles'.
La cima y el sector occidental de esa meseta, un territorios de unos 1.100 kilómetros cuadrados, está habitado por poco unos 20.000 israelíes y un número similar de sirios de la comunidad drusa, y el Ejército israelí se encuentra allí a 50 kilómetros de Damasco.
El Golán, asimismo, domina los valles de Galilea, en el límite del Líbano, y a sus pies se halla el lago de Tiberíades, el principal reservorio de agua de este país, y origen del acueducto que la traslada al sur, al desierto meridional del Néguev