La captura del importante guerrillero dará réditos políticos a Humala, en un país que aún no olvida la guerra interna que dejó unos 69.000 muertos y desaparecidos en dos décadas de violencia.
"Hemos derrotado a los delincuentes terroristas en el Alto Huallaga capturando con vida al terrorista Artemio que en este momento se encuentra recibiendo tratamiento médico en la enfermería de esta base", dijo Humala a periodistas.
Artemio encabezaba el grupo remanente de la guerrilla en la zona del Alto Huallaga, al noreste de Lima, que se involucró en el tráfico de cocaína después de que los fundadores del movimiento maoísta fueron capturados durante una sangrienta guerra contra el Estado en las décadas de 1980 y 1990.
Si bien los rebeldes no representan un riesgo potencial para la estabilidad del Estado peruano, Artemio era un aliado del apresado líder fundador de Sendero Luminoso, Abimael Guzmán. Artemio, que recibió en la madrugada del jueves impactos de bala en el pecho y en una mano que sangraba profusamente, fue trasladado a Lima e internado en el Hospital de la Policía.
El ministro de Defensa, Alberto Otárola, informó el viernes que fuerzas especiales atacaron a Artemio, pero no dio detalles de la operación. El medio local IDL Reporteros dijo que Artemio fue baleado por uno o más rebeldes que conspiraron en su contra junto al Gobierno.
Tras el choque en la selva peruana, varios guerrilleros leales a Artemio lo llevaron a un pequeño centro de salud y un enfermero dijo que fue obligado a prestarle primeros auxilios y que estaba seriamente herido.
Sus aliados escaparon con él durante tres días a cuestas mientras helicópteros de las Fuerzas Armadas y la policía los buscaban, pero luego fue abandonado cerca de una ribera ante su delicado estado de salud.
Humala también informó que las fuerzas de seguridad capturaron a dos rebeldes más y que seguirán en "pos de la captura de otros delincuentes terroristas que han fugado". "Creo que con esto se empieza la pacificación del Alto Huallaga", afirmó el mandatario.
Sin embargo para el ex ministro del Interior, Fernando Rospigliosi, "la violencia y los problemas no van a terminar" en el Alto Huallaga. "El narcotráfico seguirá actuando por su cuenta y en lugar de tener a este grupo de sicarios de Sendero Luminoso, constituirán su propia fuerza de sicarios", agregó Rospigliosi.