Bush acusó a la presidenta de la Cámara de los Representantes, Nancy Pelosi, de enviar "mensajes contradictorios" con su visita a Siria; vuelve a airear el fantasma de nuevos atentados si fracasa la misión norteamericana en Irak ("el santuario usado en otras ocasiones para matar a nuestros ciudadanos").
Bush tachó de "irresponsable" al Congreso, que aprobó dos mociones similares (una en la Cámara de los Representantes y otra en el Senado, que ahora deben conciliarse en una sola para enviársela a la Casa Blanca), que condicionaban un paquete de fondos adicionales para las guerras de Irak y Afganistán a que el repliegue comenzara este mes y estuviera completado en septiembre de 2008. El Presidente, quien anunció su intención de vetar esta legislación, dijo hoy que retrasar esta partida económica obligaría a recortar el gasto en formación de las tropas y aumentar sus tiempos de servicio en la zona bélica.
El presidente norteamericano opina que si el Congreso no soluciona este problema en las próximas semanas, tendrá "consecuencias significativas" para las tropas y la potencia militar del país. Bush ha arremetido también contra Pelosi, porque en su opinión "enviar delegaciones [a Siria] no ha funcionado" y es "contraproducente", puesto que Damasco "ha hecho entre poco y nada para controlar a Hamás y Hezbalá".
Pelosi, llegó esta tarde a Damasco para reunirse con el presidente sirio, Bachar el Asad, en la primera visita de un político norteamericano de alto nivel a ese país desde el viaje del entonces jefe de la diplomacia, Colin Powell, en 2003. Junto a ella viajan 27 miembros de la Cámara que preside.
A falta de reacciones gubernamentales, el diario oficialista Tishrin afirma hoy que "Pelosi es bienvenida en Damasco. Hay grandes esperanzas de un reequilibrio de las políticas de EE.UU. en la región", toda vez que Washington "sabe que Siria está abierta al diálogo con ellos".